Translator

lunes, 12 de marzo de 2012

EL LIDERAZGO NO SE IMPROVISA


Desde pequeños los estudiantes deberían ir descubriendo para qué son buenos y cómo ir desarrollando a la par sus aptitudes de emprendimiento, de servicio y acción en favor de los demás, porque el liderazgo NO SE IMPROVISA... 

El otro día en la sala de profesores, (donde hay alegría, se habla mucho, se oye de todo, y ––con el perdón de las excepciones–– se hace poco), estaba tratando de escribir este editorial para el OBSERVADOR 16, ––cosa que me cuesta bastante–– sobre la importancia de descubrir y fomentar el potencial del liderazgo en los estudiantes, cuando de pronto se me puso de espaldas, por delante, una de nuestras más eminentes profesoras, mientras alguien la saludaba efusivamente diciéndole con cariño: “Hola, Merceditas”. A lo cual, yo, que tenía la visión reducida de la sala por culpa suya, comenté en voz alta, emocionado: “¿Merceditas? ¡Qué Merceditas! ¡MERCEDOTAS!
Todos lógicamente nos sonreímos un rato, mientras mi cerebro andaba en busca de ideas para sustentar por qué la potenciación del liderazgo estudiantil no sólo beneficia a la democracia escolar, sino que viene siendo la flor y nata de cualquier proyecto educativo, que justifica y valora precisamente a las  respectivas Instituciones, por cuanto prepara a los estudiantes para sean, ante todo, líderes de su destino, agentes de cambio para su entorno y manejadores eficientes de sus competencias humanas.
Estaba medio centrado en estas ideas cuando entró a la sala la única profesora que ostenta título nobiliario de reina, en el colegio, en razón de su apellido “Reyes”, “coronada” en consecuencia... precisamente desde el nacimiento, ––para que no piensen, malpensados, en otra cosa–– Y, para más señas,  seguidora y admiradora no tanto de mis atributos, sino más bien del OBSERVADOR, y quien también, con otras atractivas compañeras, guía y comanda a la legión de los chiquitines, criaturas fogosas quienes desde esas instancias de su formación, pienso yo, ya deberían ir descubriendo para qué son buenos y cómo ir desarrollando a la par sus aptitudes de emprendimiento, de servicio y acción en favor de los demás, porque el liderazgo NO SE IMPROVISA, sino que se construye desde la cuna, y se debe ir fortaleciendo en el hogar, en el colegio, mientras se va subiendo de curso y a medida que se exponen a su entorno y a su respectiva problemática. No se improvisa, por lo tanto, en el último día de la vida ni tampoco en el último año de colegio.
 Estaba así medio pensando en el asunto cuando descubrí a las dos únicas chicas que se atrevieron a lanzarse de candidatas a la personería este año.  Estaban las dos bellezas pegando en las paredes su publicidad política no pagada en un intento por conquistar votos a punta de caras felices y muchas promesas escritas.
Y, en esas, al atisbar los campos a través de la ventana ––como dicen por ahí los que atisban a la sociedad y al medio ambiente, se me dio por pensar que tal carestía de candidatos se debe seguramente a que no hemos preparado bien el terreno, o sea el clima escolar, no se ha abonado ni propiciado el surgimiento y el desarrollo de tan selecta y fecunda raza de líderes estudiantiles. Eso por una parte; y, por otra, la experiencia ha demostrado contundentemente que la labor registrada por los elegidos en el mayor cargo estudiantil, ha resultado por tradición opaca y nada digna de recordarse. ¿Culpa de quién? No te pongas a la defensiva: No es tuya ni mía.
Estando en estas apesadumbradas consideraciones entró a la sala, el profesor emperador, a quien yo saludo con respeto y en posición marcial, exclamando: "¡Ave, César!" A diferencia de los dictadores romanos, es abogado y promotor de la democracia escolar. Y él sabe bien que nos toca la tarea de descubrir y de impulsar una nueva generación de líderes estudiantiles, con mente libre, creativa y honesta, pensantes y devotos del bien común, que tomen parte efectiva en la solución de los problemas escolares, y que sobre todo, sean practicantes fervientes de la democracia.
Me parecieron celestiales estas últimas palabras, muy aptas para los ángeles y muy propias de político experimentado en el manejo de la demagogia electoral.
Pero las escribí con gusto en virtud de la esperanza en las utopías que a todos nos fascinan; y con ellas, no ocurriéndose más por el momento,  me dispuse aliviado a concluir el editorial de esta edición.

miércoles, 29 de febrero de 2012

HUMOR BREVE


Un machista le comenta a otro, (Con mucha razón, por supuesto):
·  ¡A las mujeres no hay que pegarles... es inútil, ni así entienden!


·Un paciente muy sano, -mejor decir: zanahorio- le consulta a su médico:
  -Doctor, ¿lograré llegar a los noventa años? 
-¿Usted viaja? No. 
-¿Se divierte mucho? No. 
-¿sale con chicas? Tampoco. 
-¿Le gusta comer bien? No. 
-¿Lee y estudia demasiado? Menos. 
-¿Entonces para qué quiere llegar a los noventa?


· Aquella bacterióloga era tan antipática que cuando miraba por el microscopio, los microbios le sacaban la lengua.


· ¿De qué raza es su perro? -Es un perro policía. -¿Pero por qué no ladra? -Es que pertenece a la policía secreta.


· Me insultó diciéndome que yo era un caballo. -¿y tú qué hiciste? -Pues de la rabia relinché y le di una patada.


· ¿Cómo se siente Gustavo en la clase? -De maravilla, se siente como pez en el agua. -¿Y qué hace? -Pues Nada.


· En el manicomio: -Mire, aquél se volvió loco porque Leonor no quiso casarse con él. 
–¿y el otro loco?
-¡Pues, ya puedes suponer: Ese fue el desventurado que se casó con Leonor!

domingo, 19 de febrero de 2012

DIEZ REGLAS PARA SER UN BUEN NOVIO


Las chicas han establecido una especie de decálogo sobre los "deberes" del novio ideal. Deberíamos conocerlo y PRACTICARLO.

1. QUÉ SEA UN HOMBRE DE DETALLES
“No se olvida de las fechas importantes y tiene muchas delicadezas, como enviar flores, regalar chocolates y sus regalos son siempre muy personales y únicos”, afirma Natalia.
Fabiola complementa esto y dice: “Me encanta un hombre que te sorprende siempre, que te deja una nota en la billetera cuando te vas de viaje o te dedica una tarjeta  que diga "simplemente te amo”.

2. QUÉ SEA BUEN CONVERSADOR
“Es capaz de dialogar de manera interesante, de intercambiar ideas y está abierto a opiniones distintas; además escucha lo que una dice y lo retiene”, dice Florencia.
Ella añade: “Que se lleve muy bien con tu familia, que converse, bromee y hasta arme salidas con tu familia”.

3. QUE DEFIENDA LO SUYO
“No es posesivo ni te trata como objeto de su propiedad, pero deja en claro frente al resto que tú eres su pareja y que una no anda sola. Te protege siempre”, cuenta Susana.
Cecilia afirma: “Es capaz de irse a los puños por defender el honor de una, aunque siempre buscará primero una vía pacífica para resolver las situaciones”.

4. QUE MIRE Y ADMIRE, PERO SEA FIEL
“Es discreto al admirar la belleza de otras mujeres, es decir, no da vuelta la cabeza mirando a otra, no se queda pegado admirando a otra, no hace comentarios del tipo “Cómo está de buena esa mujer” delante tuyo, y menos en público”. Además me prefiere antes que a todas”  Confiesa Ruby.

5. QUÉ SEA PIROPERO CON UNO NO CON TONTAS QUE PASAN
“Te piropea cada cierto tiempo y te sorprende con alguna expresión creativa”, dice Cecilia, con lo que Florencia concuerda: “Siempre dice piropos a su novia: Que se viste linda, que tiene un corte de pelo lindo, que le encanta tú figura  etc”. Susana opina de manera similar:
“Siempre te encuentra bonita pero unos días es más efusivo en demostrarlo, lo que le da veracidad a sus comentarios. Claro que no se lo debe estar diciendo a tantas tontas que pasan.

6. QUE ESTÉ PENDIENTE DE TI, SEA DETALLISTA Y “BOTADO”
“Llama varias veces al día solamente porque te echa de menos o quería escuchar la voz de una”, señala Andrea, a lo que Florencia agrega: “Es importante que sea atento, que te llame durante el día para saber cómo estás y que te mande besitos para todo el día, que pague la cuenta del restaurante, que te abra la puerta del auto…”.

7. QUÉ SEA UN
CELOSO MODERADO
“Te cela un poco, pero en su justa medida, lo justo y necesario para sentir que a una la quieren con exclusividad, pero no con obsesión o paranoia”, dice Diana Milena. Con esto concuerda Yurley: “Te hace sentir que le importas y que te quiere para él, pero no te arma escándalos ni te achaca aventuras de amor con otro. Sabe que sí estás con él es por algo, pero no se muestra absolutamente confiado.

8. QUÉ SEA “SOCIO” COMPLACIENTE
Para Ligia es que “esté del lado de una y sea leal. Y en cualquier discusión, conflicto o mal entendido con otros, él te apoya y defiende”.
Sindy agrega: “Que sea cómplice en lo bueno, que guarde contigo secretos divertidos que nadie más sepa. Que comparta gustos, que forme equipo contigo, que te satisfaga los buenos caprichos”

9. QUÉ SEA HOMBRE Y  NIÑO A LA VEZ
“Tiene su lado de niño, que permite de vez en cuando tomar del pelo y hacer bromas sin que nadie se ponga bravo” dice Amparo.
Olivia indica: “Que sea divertido, no seriote y amargado, que ría, se mueva y baile” .
María Luisa añade: “Que no sienta que es ridículo jugar como niños o hacerse cosquillas, jugar a las escondidas y al “beso robado”.  El juego siempre puede llevar a algo mejor”.

10. QUE DEMUESTRE LO QUE SIENTE...
Mayra explica: “Que no sea callado, sino cariñoso y demostrativo y que no tenga miedo ni vergüenza de demostrar sus sentimientos en público, sin ser meloso tampoco”.
Mayerly por su parte agrega, “que sea romántico, que te diga cuánto te necesita y te ama. Y que le guste estar a solas contigo para hablar sólo de nosotros. Finalmente, que te reconozca el derecho a ser prioridad en su vida”.


LA TRAMPA ES PARA TODOS


 Cuando el ratoncito descubrió la trampa donde podría terminar trágicamente sus días, corrió espantado donde los amigos en busca de su apoyo moral y material: Uno tras otro, indiferentes, fueron sacándole el quite a su problema hasta que ––lamentablemente–– pasó lo que tenía que pasar...
Versión Lebb para el OBSERVADOR 16

Cuenta la fábula que un día un ratón, a través de la puerta de su madriguera, observó que los dueños de casa, un granjero y su esposa, habían recibido un paquete especial que contenía nada más ni nada menos que una sofisticada trampa para estrangular indeseables ratones.
Horrorizado hasta los huesos, corrió por toda la estancia, pálido de miedo en busca de sus amigos, gritando que con la presencia de aquel siniestro mecanismo en la casa, había llegado el fin del mundo. La primera en recibir la noticia fue la gallina en el corral, la cual se le quedó mirando con ojos prepotentes que parecían decirle:
––¡No exageres! Yo no veo que eso constituya para mí un gran problema. Para ti, tal vez. Pero, ese hecho de que los patrones hayan traído una trampa para ti, no representa para mí ninguna amenaza. Me resbala. Y ahora ––lo despachó de una–– piérdete porque tengo cosas que hacer ––y siguió picoteando los maíces del suelo.
El ratón entonces se fue donde el marranito y le comentó muy preocupado el asunto: ––¡Amigo mío, han traído una ratonera a la casa, ¿sabes lo que significa para nosotros?
–– ¿Para NOSOTROS? Eso es mucha gente ––se admiró el marranito–– ¿Y una ratonera? Por favor, ––le replicó el cerdo sin inmutarse lo  más mínimo" "–– Eso a mí no me desvela ni me asusta. Tú si deberías cuidarte el cuello. Y ahora ––lo apartó con una pata–– discúlpame, porque tengo que revolcarme un poquito en el barro. Me lo recetó la bonita veterinaria de la vereda.
Sin darse por vencido, el ratoncito fue donde el toro que pastaba felizmente junto al arroyo, y le contó también la noticia de la ratonera que habían comprado los dueños de la granja. Ante lo cual, el mamífero lo miró con esos ojos grandes y fríos, y mientras rumiaba las frescas yerbas, le replicó:
––Muuuy interesante tu problema, pero a mi no me toca. Me preocupan más las noticias sobre las fiestas bravas, la prohibición del toreo y esas cosas... ¡Tú sabes!  Así que te vas por donde viniste, porque no quiero ni puedo hacer nada con respecto a tu caso. –– Y, lo despachó de una.
Entonces el ratón, sin insistir más buscando otros amigos, volvió a su madriguera desanimado, desilusionado y, lógicamente, muy hambriento. La sola presencia de la trampa montada frente a su modesta residencia lo llenaba de estremecimiento y estrés. Resolvió además no salir en toda la noche para no exponerse al peligro.
De todas maneras sucedió algo espantoso esa noche. A la madrugada, se oyó un estruendo similar al de una ratonera cuando se dispara y ahorca con su gancho metálico a un roedor comilón. La mujer del granjero fue la primera en despertarse y movida por la curiosidad propia de su género salió corriendo para ver seguramente la agonía de la primera víctima. Para su mala suerte, la oscuridad no le permitió ver que allí no se hallaba ratón alguno, sino una serpiente venenosa medio enganchada a la trampa por su cola, la cual furiosa saltó en un segundo a los grandes muslos de la madrugadora a clavarle sus colmillos mortales.  Con los gritos de la mujer, acudió el granjero muy asustado y, tras darle garrote al reptil, la llevó rápidamente al hospital, donde para bien suyo lograron estabilizarle los signos vitales. Al regresar a casa, sin embargo, le continuó la fiebre y la debilidad, por lo cual el granjero, así como se lo había sugerido el médico, determinó prepararle caldo de gallina, de gallina bien alimentada con maíz. Entonces fue un verdugo, cogió la gallina,  le tiró el pescuezo e hicieron caldo para el desayuno y después sancocho para el almuerzo.
Con todo y eso, la mujer no se recuperaba de la picadura. En seguida, uno de sus consejeros le sugirió que también le dieran a la paciente carne frita de cerdo gordito. Y él, ni corto ni perezoso, mandó otro verdugo con un cuchillo a la marranera, donde estaba revolcándose el otro amigo del ratoncito. Y lo sacrificó, inmediatamente.
A pesar de tantos cuidados y ruegos, la mujer, al cabo de unos días, de todas maneras se murió. Y como el granjero era tan popular y apreciado por sus paisanos, vino muchísima gente al entierro y él tuvo que darle comida y hospedaje a toda esa muchedumbre. Para ese efecto, entonces, también llamó a uno de sus empleados para que llevara al matadero al toro cebado que ya no pudo, en consecuencia, seguir pastando feliz junto al arroyo.
Por su parte el ratoncito, seguía muy conmovido y triste los acontecimientos de la granja, sin poder hacer nada para evitarlos. Pero, para tranquilidad suya, porque no hay bien que por mal no venga, el hombre muy apenado y arrepentido por haber traído ese artefacto de tragedia ––o sea la ratonera–– ordenó que lo arrojaran a la basura y jamás volvieran a montar trampas en la casa. Esa noche, guardando el debido duelo por sus amigos que ya no estaban, salió campante a la despensa a llenar su barriga. Dicen que alguna vez escribió en sus memorias, al revisar aquellos tristes sucesos, que cuando a uno le hablen de problemas de otros y de peligros ajenos, sobre todo de los amigos, uno debería también preocuparse y hacer algo por ellos; porque “cuando hay una ratonera en la casa, ––así concluía–– toda sus moradores  corren peligro.”

domingo, 5 de febrero de 2012

¡VUELVE EL 
OBSERVADOR, 
EN SU TEMPORADA 
2012!


Ya nos cansaron las vacaciones y hemos decidido volver a ocuparnos en lo que realmente nos gusta e interesa...


Estarás con razón preocupado o preocupada porque hace ya un mes largo que no alimentamos este blog interlebprensa. De pronto las causas están en la abundancia de distracciones o en la presencia de otros virus que paralizan la actividad neuronal productiva. Pero creo que ya estamos superando eso.

lunes, 2 de enero de 2012

TENEMOS NUEVO SITIO PARA EL NUEVO OBSERVADOR 2012




¡VEN A VISITARNOS, ESTAMOS CONSTRUYENDO!
TÚ PODRÍAS PARTICIPAR... ¡POR FAVOR!
(Buen día para el lanzamiento del nuevo sitio: concuerda con el día del cumpleaños del Editor Lebb)

jueves, 29 de diciembre de 2011

UNA BREVE HISTORIA DE AMOR


EL MUÑECO DE NIEVE SE DERRITIÓ POR... AMOR (Es decir, por excesivo amor del sol)
Versión de Lebb
La chica aprendería en carne propia que las cosas por más bellas y placenteras que sean duran muy poco y jamás proporcionan la dicha completa

Cuenta una de las leyendas de Navidad que, una mañana, tan pronto dejó de nevar, los niños, sedientos de libertad y de acción, salieron explosivamente de sus casas a corretear y divertirse por los campos repletos de nieve, como era costumbre en aquellos países del Norte.
La mayoría de los chicos entonces se organizaron en pandillas, se asignaron territorios, se declararon la guerra y comenzaron lógicamente a bombardearse con sus improvisadas bolas de nieve que se estrellaban en el mejor de los casos, cuando la puntería así lo permitía, en la humanidad de los felices combatientes.
Otros chicos, por su parte, se aplicaron a reunir nieve no para fabricar proyectiles de guerra, sino más bien para construir casas, edificar castillos o diseñar muñecos gordos y curiosos a quienes le agregaban bufandas, gorros, chamizos, hasta escobas, para luego sentarse a observarlos admirados, o por el contrario, para hacer bromas y reírse de ellos. 
Precisamente entre aquellos amantes de la paz y la diversión serena, se encontraba la hija única del herrero, joven bella con algún recóndito talento de escultora quien, tomando con destreza puñados de nieve, se entregó a la tarea de moldear un muñeco excepcional, a imagen y semejanza del hermanito que siempre había deseado tener.
Salió entonces de sus manos creadoras un niño precioso, bien alimentado, redondo, con ojazos negros, (tenía dos carbones africanos), de nariz bien perfilada, (Claro, porque era de zanahoria perfecta); y con boca grande y sensual, (lógico, porque tenía un apasionado botón rojo). La pequeña se quedó entonces extasiada, contemplando su obra con amor fraterno nunca antes imaginado. Y tanto identificó al muñeco con su imaginario hermano que vino a convertirlo en su inseparable compañero durante los opacos días de aquel invierno: Le hablaba, le comentaba sus sueños, le narraba historias, le traía obsequios, lo mimaba y hasta quiso en sus oraciones que el Cielo, a semejanza de Pinocho, pudiera convertirlo en humano.
Pero pronto los días empezaron a ser más largos y los rayos de sol más cálidos... Y de resultas, el lindo muñeco comenzó a derretirse poco a poco, hasta quedar reducido a un pequeño charco donde se distinguía el botón sensual, los carbones y la zanahoria. Como es de imaginarse, la pobre chica, como si de verdad hubiera perdido un ser querido, quedó sumida en la peor de las tragedias.
Por fortuna, un abuelito, que andaba de plácemes porque el sol había comenzado a caldear la habitual frialdad de su vida, se le acercó y le dijo dulcemente: 
"Seca tus lágrimas, Bonita, porque acabas de recibir una gran lección: No debes poner tu corazón en cosas materiales que perecen. --Luego añadió-- Las cosas por más bellas y placenteras que sean duran muy poco y jamás proporcionan la dicha completa".
Termina diciendo la leyenda que la chica, con ayuda de sus manos, enjugó las lágrimas de sus ojos castaños y se reacomodó su cabello lacio mientras suspiraba hondamente. Yo creo que sí aprendió la lección, porque al día siguiente fue amable y generosa con el abuelo y había recobrado el ánimo de vivir y la belleza de la acción por los humanos de verdad. 

martes, 27 de diciembre de 2011

NAVIDAD ES OFRECER, ES DAR



Durante esta época navideña han abundado las sonrisas, los besos, los buenos deseos, el ambiente de paz y tranquilidad. Todo esto es para la mayoría de las personas los efectos del espíritu Navideño 


Seguramente para cada cual existe un evento o una experiencia que más adelante en el tiempo lo devolverá a esta Navidad del 2011.
Para la chica que ofrece en el último día de la Novena al recién nacido será un recuerdo indeleble, una escena que evocará orgullosa cuando sea "grande" o con cierto santo sonrojo cuando recuerde cómo se vestía de ángel cuando era chica, pura y santa. Para otros, algún regalo le hará volver los ojos, divertido y sonriente, a esta noche buena. Quizá alguno tenga que recordarla por haber conocido a alguien especial, por haber estado a bordo de un crucero bajo las estrellas, la noche de Belén. Para muchos probablemente no exista en el inventario de sus experiencias una que amerite rememorar la Navidad de este año. Pero, a mi manera de ver y de sentir, yo creo que los que mejor podrán recordarla felices, agradecidos y entusiasmados, serán aquellos que tuvieron la gracia de intensificar el amor por la familia, por los amigos, por el Dios de su Fe, mediante la oración, los dones, los abrazos, los besos. Sé de alguien, que no se cambia por nadie, debido a esto último: Un ser exclusivo, con aroma y encanto de Ángel, similar a los pregoneros del nacimiento de Jesús, le obsequió esa noche buena un excepcional beso en la mejilla. Según él, ha sido el mejor regalo de Navidad de los últimos años. 

sábado, 17 de diciembre de 2011

SOBRE EL LOBO SAMARITANO

La libertad de decir casi lo mismo, pero con algunos cambios que uno considera apropiados y conformes a su inventiva

En el texto que me sirvió de base para mi versión personal, no se habla de un lobo sino de una liebre. Y no se habla de “Samaritano”, sino de generoso. Por su semejanza con el célebre pasaje evangélico, decidí llamar el cuento, entonces, el lobo samaritano.
Aquí el primer cambio porque ¿cómo es posible que un vegetariano como la liebre, abajo en la cadena alimenticia,  se vuelva fácilmente predador para conseguirle carne fresca al tigre doliente? Además ¿cómo podría un minúsculo e indefenso animalito arriesgarse de esa manera al exponerse a una fiera  malgeniada y hambrienta? Preferí entonces cambiar de protagonista sustituyendo a la liebre por un lobo.
  Además, el conejito de por sí genera ternura y es muy fácil para el lector aceptar su papel lindo de salvador. Opté entonces por ese llamativo animal que por tradición actúa en las fábulas de astuto y malvado. La elección responde también al hecho de que es más probable que un carnívoro y cazador comprenda mejor la situación de un colega en necesidad.
  Por otra parte, en una versión se habla de un monje que adoctrina a su discípulo. Preferí un maestro de metodología informal para quien la experiencia personal enseña mejor que un discurso o una cátedra.
  La fábula original no incluye el segundo párrafo de mi composición. Eso lo he añadido de mi cosecha personal. Incluso en el Observador --ya hace algún tiempo-- publiqué una nota real al respecto en la casa de una estudiante donde se observó el fenómeno, que es algo muy repetido en el reino animal. Me gustó agregarle eso de que la perrita le pasaba la lengua al gatico enclenque por su cuerpecito sin que se asqueara ya que se le llenaba la boca de pelos. Eso significa sacrificio y una muestra mayor de amor materno.
 En el tercer párrafo ya el lobo aparece en la vivienda del tigre con carne fresca, recién sacrificada. Hago alusión con ese adjetivo a la solidaridad inmediata, fresca, no retardada.
  No se encuentran pruebas en el reino animal de criaturas que sigan rutinas de bondad como es el caso fabuloso de este relato. Pero es posible que se continúe una cadena de actos bondadosos con un mismo animal en estado de indefensión y menesteroso. Supongo que la perrita no lamerá a la gatica el primer día y ya el segundo día le clavará el colmillo. Llegará el día en que los papeles ya se vuelvan normales.
Adrede introduje la aclaración de que “el lobo depositaba parte de la cacería tenaz  cerca donde el felino desvalido podía devorarla”.  “Tenaz” y “cerca” describen la calidad y el esfuerzo de la cacería, por una parte; y la natural precaución de un animal ante otro que le genera “respeto”. Alusión tal vez al consejo evangélico de ser “prudentes como serpientes y sencillos como palomas”
   A la experiencia del discípulo que quiere engañar a la gente haciéndose el enfermo y desvalido para acaparar la atención de los transeúntes, le he añadido algunos elementos jocosos, como el de los “perros asesinos” (que no eran ni tan asesinos, porque apenas le dejaron marcas de dientes en sus glúteos); además, la natural depresión del joven discípulo por no recibir respuesta generosa de sus congéneres, de la misma forma que la recibieron los animales necesitados de la historia; y la actitud del mismo maestro que parece divertirse a expensas de la experiencia aparentemente negativa de su discípulo.
  Alguien podría poner en duda de que la gente viendo el simulacro de “Siervo doliente” del discípulo se mostrara indiferente, incapaz en absoluto de solidaridad, cuando vemos hoy día tantos avispados que explotan la ingenua caridad de sus prójimos en las calles, en los buses, como muestra de que la sociedad no es tan insensible como el texto original lo describe. Bueno. En ocasiones hay que exagerar un poco. Y no es raro, por lo demás, que un embustero o engañador, como en nuestro caso y como en el del pastorcito mentiroso, por ejemplo, caigan víctimas de sus propios inventos.
Les confieso, por último, que fue divertido despedazar y recomponer un cuento interesante que a muchos les puede disgustar por su carácter eminentemente moralista. Ese es el objetivo original de la historia. No me he desviado de las intenciones primitivas de su autor, al cual le agradecemos su creatividad. Seguramente en el futuro, cuando digiten en un buscador “lobo samaritano”, aparezca mi composición. Y a otro le parecerá fácil, despedazar y recomponer mi historia a su libre y antojadiza voluntad. Tiene permiso. Así como ustedes tienen permiso para simular que andan necesitados, sin amor y sin bienes, cuando en verdad andan en la opulencia.

jueves, 8 de diciembre de 2011

¡YA ESTÁ EN CIRCULACIÓN!



LA EDICIÓN QUINCE
DEL OBSERVADOR, 
LA ÚLTIMA DE LA TEMPORADA 2011


En la pasada clausura del año escolar del colegio Llano Grande de Girón, el miércoles 7 de diciembre, circuló exitosamente la publicación de InterLebprensa, el OBSERVADOR, correspondiente a su última entrega de esta temporada, la edición 15.


Agradecemos a los lectores, estudiantes, padres de familia, amigos, exalumnos, profesores, a quienes abren las páginas de InterLeb, así como a los blogs correspondientes, su atención, su amabilidad de leernos y apoyarnos.


Prometemos la inclusión de artículos y apuntes en el blog mientras pasa el descanso navideño. Y, para el año entrante, 2012, confiamos en que la publicación eleve significativamente sus registros de difusión a todo nivel.




domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Sin ser correspondido se puede ser feliz?


Cuenta otra vez la misma leyenda del otro día, pero en otra versión, que una vez existió en una región cercana una especie de gurú del amor y del común entender de la vida, del cual quedaron algunas anécdotas como por ejemplo aquella, en víspera de terminar el año escolar, cuando el viejo maestro hizo tenazas con sus brazos par aprisionar a una tal Damariz (Por esta sola vez haré la excepción de apuntar nombres propios) mientras vociferaba a los circunstantes, imitando una subasta: "¿Quién DA MÁS?" Y él mismo se contestaba, diciendo: "¡Damariz, Da más!" Lógicamente en estudios, en aplicación y en encanto. (Para que no imaginen otras cosas pecaminosas).
Pero luego comenzaba a dar recomendaciones a sus discípulos que iban pasando a fin de que sus vacaciones fueran satisfactorias. Por ejemplo, a la recién formada pareja de novios del grupo mayor, cuya chica se llamaba Yurany les recomendaba que se amaran mucho pero  manteniendo quietas las manos y guardando distancias como entre los vehículos en movimiento: "¡Cuídense de las tentaciones –les aconsejaba– para que no les toque criar "yuranitos" antes de tiempo. Y con "yuranitos" se refería obviamente a los "chinitos" o niños, que definitivamente son lindos, pero a su tiempo y bien pocos.
A una chica muy paseandera de apellido  Valderrama de una finca al lado del colegio le sugería que no fuera a estar DE BALDE, porque la ociosidad siempre le coquetea a los vicios.
Al chico de más allá prendado de una tal Marey, a quien cada rato le confesaba: "¡Marey, me mareias, el corazón!" , le recomendaba que empleara a fondo las mejores técnicas de conquista, pero que tampoco fuera a volverse un desesperado, un compulsivo o un loco. El mundo, ciertamente necesita de la locura del amor, pero no de obsesivos que se enloquezcan y desesperen por amores imposibles o no correspondidos.
A otro que tenía la mente ida y el espíritu abatido porque la chica de sonrisa brillante, pasión de sus recuerdos, no se dejaba ver y lógicamente ni lo saludaba, lo animaba a entrenarse tanto en la técnica del  desenamoramiento como en la estrategia de amar todo lo bello, todo lo bueno y todo lo necesario que la vida generosamente nos ofrece en el mundo, incluyendo tantas personas amables.
Armando creo que se llamaba el chico. Y el maestro lo molestaba con el chiste telefónico de: "¿Está Armando?" Y al otro lado, el cómico le contestaba: "¡No, todavía no. Hasta ahora estoy leyendo las instrucciones!"
 Pero él, afanado y ansioso de los ojos acaramelados de la chica, le preguntaba al maestro con insistencia que si podría ser feliz sin su presencia y sin sus amores.
Ese gurú, consciente de que Armando se estaba realmente desarmando por dentro, le contó entonces la historia de aquel hombre que se fatigó mil veces en batallas perdidas aspirando al amor de una sola mujer, pero que al final, cansado y deshecho, sin tener una doncella propia que lo acariciara y le pegara los botones de su camisa, entre otras cosas entretenidas, entendió, por fin, que su salvación existencial la lograba solamente amando él, sin esperar correspondencia ni tampoco recompensa por hacerlo, amando el aire, amando las flores, el cosmos, el Dios misterioso, incluso amando los recuerdos suyos: "En eso radica la felicidad, puesto que amar es la vocación esencial del ser humano".

sábado, 26 de noviembre de 2011

SEMANA ENTRANTE: OBSERVADOR 15

Estamos también de clausura 
del año 2011

InterLeb se despide con la última edición del año.
AQUÍ TE PRESENTAMOS LA PORTADA A TODO COLOR Y CON ÓPTIMA CALIDAD

 CÓMPRALO, LÉELO, COMPÁRTELO Y Reclama obsequio y calendario

Desde ya te estamos deseando unas felices fiestas de Navidad y año nuevo después de haber aprobado el año escolar o de haber obtenido tu título de Bachiller (Bueno, también si te quedaste debiendo materias o el año)

martes, 22 de noviembre de 2011

EL COLLAR DE TURQUESAS


El amor: capital que "compra" todo

Solamente el corazón precioso de una niña tuvo con qué pagar la prenda más valiosa del mercado

Versión Lebb

El joyero, un hombre rico y bonachón, se hallaba recostado sobre el mostrador un día antes de la Navidad, cavilando sobre los preparativos de la Nochebuena e imaginando los regalos al pie del árbol iluminado de estrellas multicolores. De pronto, una pequeña rubia no mayor de ocho años, de ojos celestiales, se acercó a la vitrina de seguridad a detallar las relucientes y costosas joyas que allí se exhibían. Posó luego las palmas de sus manos en los cristales al mismo tiempo que las narices y los labios desfigurando curiosamente su rostro como una atractiva fantasma.
De pronto, sus vivaces ojos de color infinito lanzaron un fulgor de victoria cuando en medio de aquel tesoro de alhajas descubrió lo que estaba buscando.  Entonces, se separó del vidrio y miró momentáneamente al vendedor que la estaba observando con absoluta atención.
––¡Por favor, ––le pidió, conquistándolo con su sonrisa–– voy a comprar ese lindo collar de turquesas. Es para mi hermana. ¿Podría envolverlo bien bonito en papel regalo?
El dueño del negocio sonrió compasivo celebrando en su interior la inocencia de la jovencita, sin siquiera tomarse la molestia de abrir la vitrina. Detalló las pupilas de la chica y como si quisiera llegar a su corazón le explicó amablemente que ella no estaba en condiciones de comprarse una prenda tan costosa:
––Creo que es la joya más valiosa del mercado. ––Agregó–– ¿Cómo crees tú que vas a pagarla?
Sin sentirse insolvente y sin demorarse nada introdujo sus manitas en los bolsillos de su ropa de donde extrajo un pequeño envoltorio de pañuelo cuidadosamente asegurado, el cual fue desenvolviendo con la gracia de un artista. Una vez terminada la operación colocó el contenido sobre el mostrador y se dirigió feliz al joyero que no daba crédito a la jocosa confianza financiera de la chica:
––Estos son absolutamente todos mis ahorros. ––Le dijo con aires de orgullo y seguridad de princesa, señalando el pequeño rimero de monedas sobre la vitrina. –– ¿Cómo le parecen? ¿Cierto que son suficientes?
Ante esto, el corazón del vendedor como púgil en el cuadrilátero recibió un primer golpe de amor, y en lugar de burlarse de ella o de despacharla de una le pareció bien tomarla en serio.
––Sabe, ––continuó la chica con creciente firmeza y entusiasmo– quiero darle este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella ha tomado las riendas de la casa: cuida de nosotros, trabaja sin descanso desde el amanecer hasta la noche. Va y viene en busca de dinero para mantenernos y no se da ni siquiera un minuto para ella. Hoy es su cumpleaños y estoy convencida de que se pondrá feliz con este collar que tiene justamente el color precioso de sus ojos.
El hombre se quedó en silencio. Había recibido un segundo golpe en el corazón... y se fue a la lona. Figuradamente, claro está, porque realmente se fue a la trastienda a poner el collar en un estuche de regalo. Al regresar, lo envolvió en un vistoso papel navideño con campanas y esas cosas creando una obra de arte con una cinta roja.
––Aquí tiene, señorita. ––le dijo a la niña, con el ceremonial comercial propio de vendedor a cliente–– Lléveselo, por favor, con mucho cuidado. Es la gema de color celeste más cotizada del mercado.
Salió entonces la niña de allí, contenta, volando calle abajo. Sin embargo, cuando ya el cielo bosquejaba los primeros trazos grises del anocher, una estupenda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró al negocio como en plan de reclamo. 
Dejando al descubierto sobre el mostrador un collar de turquesas, al lado de un estuche, encima del papel regalo, se volvió al joyero y le preguntó con desenfado:
––¡Disculpe! Señor, ¿Usted vendió hoy este collar a una jovencita?
–Sí señorita, respondió el dueño
–Y ¿cuánto costó?
––Lamento no poder darle esa información. El precio de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente.
––Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. ––continuó la joven pidiendo explicaciones–– No contaba lógicamente con dinero para pagarlo. Esto más bien parece una estafa para su empresa, una pérdida, hasta una quiebra para su negocio.
El hombre no encontró respuesta. Más bien se quedó observando el rostro de la joven y no pudo menos que admirar su belleza extraordinaria, su personalidad increíble, su porte de heroína.
––Déjeme decirle algo ––le replicó por fin el joyero, mirándola fijamente–– hay tesoros mayores que éste que solamente los compra el "capital" del amor.
Luego tomó el collar de perlas y lo introdujo cuidadosamente en el estuche, rehizo el regalo alisando el papel navideño que había sufrido algunas arrugas, lo rodeó con la cinta roja y con extrema cortesía se lo devolvió a la joven, como si ella fuera una reina, diciéndole:
––Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar. Pagó, podríamos decirlo, con el corazón y dando todo cuanto tenía. Además usted también se lo merece: ¡El collar es suyo!
El ambiente quedó sumido en un silencio grave y conventual. Luego, la joven muy emocionada tomó el obsequio, hizo un breve gesto de despedida y agradecimiento al caballero y se retiró no sin antes enjugarse unas bellísimas lágrimas azules ya listas a rodar por sus mejillas.
 Al dueño de las joyas también se le aguaron los ojos y pensó que realmente la pequeña había tenido razón: el collar de turquesas en el cuello de su hermana  iba a hacer excelente juego con sus ojos.




lunes, 21 de noviembre de 2011

EL LOBO SAMARITANO


Al final, el alumno estaría listo 
para aplicar en su vida la lección 
extrema del lobo generoso
Versión Lebb

Un maestro constantemente le proponía a su discípulo nuevas experiencias para que avanzara en su perfeccionamiento personal. Por eso un día lo llamó para que se fuera de turismo espiritual por los pueblos cercanos a presenciar casos reales de comportamiento tanto humano como animal y sacara conclusiones importantes para su vida.
El alumno entonces, feliz por no tener que entrar al salón de clase, dejó la escuela y se fue a viajar de pueblo en pueblo. Y lo que primero encontró y le causó honda sensación en una de aquellas comarcas fue el caso excepcional de una perrita que recién había tenido cachorros propios pero que también acogía en su regazo y amamantaba igualmente a un gatico enclenque y abandonado  que por desgracia había perdido en un accidente a su natural progenitora. La madre adoptiva atendía al pequeño de la misma forma como si fuera hijo suyo y hasta le pasaba dulcemente la lengua por su cuerpecito sin importarle que se le quedaran pegados los pelos. Indudablemente la escena –muy tierna, por cierto–– constituía un admirable ejemplo de solidaridad animal impresionante.
Pero eso fue poco comparado con lo que más adelante descubrió: y fue el  caso de un lobo temido en la región, el cual, al atardecer, le llevaba nada más ni nada menos que comida fresca a un enorme tigre malherido, abandonado a su suerte, que bien podría ser su gran enemigo, de no ser por esas circunstancias adversas.
Este caso fabuloso le revolcó tanto el cerebro que sintió ganas de regresar la tarde siguiente para ver si el comportamiento del lobo respondía a la casualidad o a la mera coincidencia. Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: el lobo, malvado para muchos pero una bendición para el tigre, le traía parte de la cacería tenaz de la jornada y se la depositaba cerca donde el felino desvalido podía devorarla.
Pasaron los días y el acto de caridad animal se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta. Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, exclamó entusiasmado:
- "¡La salvación del mundo es un hecho! Si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo podemos hacer las personas".
Y decidió entonces hacer un experimento. Se sentó bajo un arbolito, junto a un camino muy transitado, no sin antes ponerse unas ropas sucias, embarrarse el cuerpo y poner cara de enfermo estúpido. Y se quedó así "sufriendo" entre gemidos y ayes, simulando los mayores dolores del mundo, acechando que la caridad humana se manifestara explosivamente.
Sin embargo, pasaron largas horas de soledad y aburrimiento hasta que llegó la noche y ni siquiera un curioso se acercó a observarlo.
A medianoche sus asentaderas estaban muertas de sueño y su estómago vacío andaba de protesta agresiva peor que la de los universitarios. Tuvo naturalmente que abandonar el experimento e irse a buscar mangos o lo que fuera en un cercado y un sitio donde pasar el resto de noche.
Se levantó dolorido la mañana siguiente y hasta con marcas de mordedura en las dos nalgas porque el dueño de la finca donde se metió a comerse las frutas le soltó un par de perros asesinos.
Y así regresó a la casa del maestro, desconfigurado de alma y de cuerpo, convencido de que la humanidad malvada era peor que las bestias y que no tenía  cura ni perdón de Dios.
Una vez en presencia del maestro, y tan pronto acabó el relato de su agridulce experiencia, el sabio Maestro se rió a sus anchas, al tiempo que ordenaba las mayores atenciones para su discípulo. Le hizo preparar un buen baño, una suculenta cena y una buen lecho donde descansar del viaje. A la mañana siguiente, mientras desayunaban, le comentó:
––¡Ya sabes la metodología para la salvación del mundo! Los heridos, los necesitados, los desgraciados, los pecadores, sobran y sobran. Pero, los samaritanos, quienes están llamados a atenderlos y orientarlos son pocos, son excepcionales, son providenciales: ¡Tú estás llamado a ser uno de ellos!  

sábado, 5 de noviembre de 2011

GRAN ÉXITO DEL OBSERVADOR 14

InterLeb reporta con mucha satisfacción el éxito de su publicación OBSERVADOR 14


¡Gracias a ustedes, amigos lectores, hemos tenido grata difusión lógicamente en el Colegio Llano Grande, en el colegio Galán Sarmiento, en el San Juan y en las principales veredas de Girón!

Les anticipamos que ya está en construcción la última edición del año, el

OBSERVADOR 15


SI NO PUDISTE ADQUIRIR LA EDICIÓN CATORCE, AQUÍ TIENES EL ENLACE DONDE PUEDES DESCARGAR LA EDICIÓN BÁSICA EN PDF:
https://sites.google.com/site/interleb/