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miércoles, 27 de junio de 2012

NUEVO OBSERVADOR

Ya está casi lista la edición 19 de tu periódico el OBSERVADOR

Aquí te adelantamos la portada:                                                                    








































































¡Pronto en circulación tu periódico OBSERVADOR 19!

domingo, 24 de junio de 2012

Demasiado azúcar puede volvernos tontos

Pruebas científicas han demostrado que ingerir mucha azúcar puede echar a perder la capacidad intelectual de las personas, especialmente la retención de los conocimientos y los recuerdos


 Tras un experimento realizado por investigadores de la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA) se demostró que una dieta rica en almíbar de maíz rico en fructosa disminuye notablemente los recuerdos de las ratas de laboratorio.Unos alimentaron a dos grupos de ratas con una solución líquida de almíbar de maíz rico en fructosa ––un ingrediente común en las comidas procesadas–– y agua corriente durante seis semanas.A un grupo de ratas se le dio como suplemento, además, ácidos ricos en grasas omega 3, que estimulan el cerebro, en forma de ácido docosahexanoico (DHA) y aceite de linaza, y al otro grupo de ratas no.Antes de comenzar la dieta rica en bebidas azucaradas, las ratas habían sido sometidas a una sesión de entrenamiento de cinco días en un complejo laberinto. Y se les volvió a plantear el mismo desafío después de haber sido alimentadas con la solución azucarada para ver cómo les iba."Los animales que no recibieron DHA eran más lentos y sus cerebros mostraron un descenso en la actividad sináptica", afirma Fernando Gómez-Pinilla, profesor de neurocirugía de la Escuela de Medicina de UCLA. "Sus células cerebrales tenían problemas enviándose señales, lo que alteró la capacidad de las ratas para pensar claramente y recordar la ruta que habían aprendido seis semanas antes".Una observación más profunda de los cerebros de las ratas reveló que aquellos que no recibieron los suplementos de DHA también dieron signos de desarrollar resistencia a la insulina, una hormona que controla el azúcar en la sangre y regula funciones cerebrales. "Debido a que la insulina puede penetrar la barrera sanguínea del cerebro, la hormona puede dar señales a las neuronas para provocar reacciones, que alteran el aprendizaje y pueden causar pérdida de la memoria", explicó Gómez-Pinilla.En otras palabras, ingerir en exceso fructosa podría interferir la capacidad de la insulina para regular cómo las células usan y acumulan azúcar, lo que es necesario para procesar los pensamientos y las emociones. "La insulina es importante en el cuerpo para el control del azúcar en sangre, pero puede adoptar un papel diferente en el cerebro, en el que la insulina parece interrumpir la memoria y el aprendizaje", afirmó. "Nuestro estudio muestra que las dietas ricas en fructosa dañan tanto el cerebro como el cuerpo. Esto es algo nuevo".El almíbar de maíz rico en fructosa se encuentra de manera común en los refrescos, condimentos, comida para niños, confites como bombones, salsa de manzana y otros aperitivos procesados."Nuestras conclusiones ––terminan diciendo los observadores científicos–– ilustran que lo que comes afecta cómo piensas", dice Gómez-Pinilla. "Seguir una dieta rica en fructosa a largo plazo altera la capacidad del cerebro para aprender y recordar información. Pero añadir ácidos ricos en omega 3 a tus comidas puede ayudar a minimizar el daño".

HUMOR



–Cariño ¿qué sería de mi tiempo sin tí?

––Fácil de responder: Sería "Empo"

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––¿Qué le dirías a un monstruo de tres cabezas?
––Fácil también, le diría: "¡Hola!, ¡hola!, ¡hola!" (¡Un hola para cada cabeza, tú sabes!)

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En un restaurante, el comensal hambriento pide:
––¡Camarero, una tortilla a esta mesa, urgente!
El mesero pregunta con cortesía internacional:
––¿Tortilla francesa, inglesa, turca o española?
––Me da Igual, porque no voy a hablar con ella.

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Otro comensal afanado, grita desde la mesa del fondo:
––Hey, Mesero, ¿tiene ancas de rana?.
-Claro que sí, y muy buenas ––responde.
-Pues entonces pegue rápido un brinco hasta aquí y tráigame un café.


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sábado, 9 de junio de 2012

LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD



 Hacia un objetivo humano fundamental

Editorial del OBSERVADOR 18

Luis Eduardo Botello B. - Lebb.  


En julio cumplirá el primer año la atractiva declaración de la ONU, según la cual la búsqueda de la felicidad es un objetivo humano fundamental. A renglón seguido invitaba a los Estados miembros a promover políticas públicas, en su propuestas de desarrollo, que contribuyeran a la consecución de esta meta celeste determinada en gran medida por el bienestar elemental de los pueblos, sin el cual es muy difícil, casi imposible ser feliz, tal como sucede en la caricatura de al lado, donde el negrito da al periodista bien alimentado la irrefutable razón por la cual, además de desnutrido, no está feliz.
Sin embargo, la tarea no es solo incumbencia de los gobiernos ni de los altos mandos. Todos de algún modo, desde nuestros puestos de trabajo, tenemos corresponsabilidades en el asunto, o en el "negocio" como dicen por ahí los costeños. Y aunque los niveles de felicidad de nuestros estudiantes no son fruto exclusivo de cuanto pasa dentro de los muros del colegio, puesto que la familia y el entorno contribuyen de forma decisiva a su bienestar, es forzoso admitir el rol que el sistema educativo puede tener en ese sentido, no sólo sobre el aspecto de competencias y rendimiento académico, sino también en el campo de la felicidad personal de los educandos.
Algunos observadores dicen que la escuela debería fijarse entre sus objetivos la promoción de dos dimensiones muy claras: la académica y la del feliz desarrollo socio-emocional de niños y adolescentes, por cuanto una sociedad sana no sólo necesita de niños y adolescentes con conocimientos de lengua, matemáticas y esas cosas, sino más que todo requiere de ciudadanos felices y satisfechos, bien equilibrados y sintonizados que no cometan locuras y que puedan contribuir a su vez al desarrollo y a la alegría de la sociedad a la cual pertenecen.
Y aquí es donde entra la actuación del maestro. Los expertos opinan que un profesor eficiente en esta materia debe ser una persona feliz, por palpables razones, a saber, porque la felicidad es un estado de ánimo que se contagia, que se pega a través de la palabra, del trato, de las actitudes.
Y como la felicidad es mirar positivamente las cosas o lograr ideales y aprendizaje; y contar con alguien apropiado para alcanzar los básicos anhelos del espíritu, entonces el maestro, capaz de ponderar y cultivar todos esos bienes, es el indicado, el "duro", como dicen por ahí, para impartir a sus estudiantes, por su propia virtud, esa cátedra muy seria de la felicidad personal.

viernes, 8 de junio de 2012

¡YA ESTÁ CIRCULANDO LA EDICIÓN 18 DEL OBSERVADOR!

En esta ocasión no hubo que esperar mucho: Ya está en circulación el OBSERVADOR 18

*EXCELENTE CONTENIDO Y DISEÑO
*COLOR Y HUMOR
*CON SEPARATA PARA EL COLEGIO GALÁN SARMIENTO  Y LLANO GRANDE DE GIRÓN

¡DEBES CONSEGUIRLO!

martes, 15 de mayo de 2012

El que hace humor va al paraíso


 "UNA VEZ CIERTOS APETITOSOS EXPLORADORES..

  "Una vez ciertos apetitosos exploradores cayeron en manos de caníbales, o mejor, para adelantar el cuento, cayeron en la olla del sancocho de los caníbales... –así comenzaba a narrar uno de mis hermanos su historia, una vez que nos reuníamos a compartir una especie de banquete de la palabra, muchas veces ya en el ocaso del día, al principio de la noche, sin radio, televisión, o tamagoshi alguno, con nuestro padre a la cabeza, todos los hermanos y tal cual hijo de vecina.
  Eran inicios de noches muy oscuras amenizadas por un desordenado concierto de aves bulliciosas en plan de recogimiento, además de luciérnagas fantásticas afuera, en la vegetación de la casa de campo, disparando sus diminutos relámpagos errantes. Y así, en medio de esa poesía vital, nos reuníamos a escuchar historias, nosotros los menos hábiles para el verbo y ellos, los más avanzados en experiencia verbal, para encadenar, con un humor inocente, relatos y decires que nos condimentaban la mente, nos levantaban el ánimo, nos espantaban el aburrimiento, nos curaban verdaderamente de los achaques de una vida seria y exigente, potencialmente apta para el tedio y el cansancio.
Ya más adelante entendería el pensamiento del musulmán para quien el humor debe estar incluido religiosamente en el menú de opciones principales  de la vida de un creyente, hasta el grado que bien podría insertarse en las normas existenciales que debe cumplir. En este sentido es comprensible que se le haya achacado a Buda la frase según la cual  quien hace reir a los demás, actúa como un apóstol de la doctrina viva, como un maestro práctico y entonces se merece el paraíso.
En aquella ocasión, de los "apetitosos exploradores", la noche ya había comenzado su carrera. Las aves ya gozaban los amores de sus nidos y hasta los cocuyos habían escaseado sus destellos pues ya andaban también ocupados en sus pasiones. Tras la cena campesina, nos quedábamos todavía en la mesa, a la luz de una trepidante lámpara de aceite que bregaba a proyectar en las paredes tiznadas nuestras sombras largas, las de las sillas deformes o las de cualquier otro fantasma...
—Estando entonces físicamente en la olla –continuaba mi hermano— uno de ellos, calmadamente y con picardía, le comentó a su compañero de sancocho: “Camarada, (pertenecía a un sindicato), vengo padeciendo de una diarrea endiablada. Yo creo que con estos respetables caníbales, voy a tener que pasar por la pena....
¡Ah, explorador valiente que tampoco pierde el humor así esté ya medio cocinado en la olla! Sabia lección para quienes estamos en la... O..rden del matrimonio, del magisterio, en los oficios del mundo...
"––Voy a pasar por la pena ––concluyó el camarada –– de tener que sazonar este sancocho!

MADRE NO HAY SINO UNA


El buen chico, ––a quien su mamá lo había enviado a buscarle a ella y a sus dos amigas las tres cervezas para honrar su solemne día––, abrió la puerta de la nevera y se quedó en suspenso. Fue entonces cuando gritó con sentimiento, miedo y ansiedad una de las frases más célebres de la historia:  
 "¡MADRE, NO HAY SINO UNA!"
  Cuenta uno de los folclóricos humoristas que una vez una buena maestra de escuela, precisamente en mayo, les asignó a los estudiantes la tarea de redactar una composición tierna, linda y simpática que rematara con la consabida frase:"Madre no hay sino una", frase que siempre ha puesto de relieve la importancia y el valor excepcional de las madres, así como el necesario sentimiento de gratitud, aprecio y honra singulares hacia ellas.
Al dia siguiente, entonces, en la clase de Castellano, a la solicitud de la maestra, uno de los estudiantes más juiciosos y aplicados, frente a sus atentos compañeros, declamó lo siguiente:
"Tengo una madre bella
que me quiere y ayuda,
que se muere y desvela
por verme lleno y feliz
como nadie lo hace
en el mundo por mí;
es conmigo tan única
que puedo decir con premura
que MADRE NO HAY SINO UNA!
La profesora muy complacida aplaudió al niño junto con los demás compañeros y lo felicitó por contar con una madre ideal.
En seguida, otro chico, ante la petición de la maestra, tomó la palabra y dijo:
Eres sol que ilumina mis caminos,
el mar donde mi alma desemboca,
el ser en quien se apoya mi vida...
Cuando el mundo me interroga
Si hay dos seres grandes como tú,
Respondo con voz trémula de una:
¡No, MADRE NO HAY SINO UNA!
Los niños y la maestra con ellos, muy emocionados, aplaudieron la composición. Y, al igual que al primero, le puso cinco en la planilla de los indicadores de desempeño y lo felicitó repetidamente por alabar a una madre tan sublime.
Finalmente, le correspondió el turno a uno de los chicos más intranquilos del salón, firmante asiduo del Observador disciplinario, quien, puesto en pie, aferrado a su cuaderno, empezó a leer su composición:
"El otro día en mi casa de invasión
mi madre alegre con dos amigotas
celebraba ruidosa y con palabrotas
de las madres la especial celebración.
Entonces, ya bastante alegrona,
para honrar a las compañeras,
protestó con rejo y gruñona
que urgente fuera al congelador
por una ronda de cervezas...
Fue cuando, al abrir la puerta,
me quedé allí sufrido y yerto,
Entonces grité con amargura,
angustia infinita y con apuro:
!AY, MADRE, NO HAY SINO UNA!
Mientras sus compañeros reían fuerte aplaudiendo mucho, la maestra, por su parte, sin hacerle reparos o correcciones, también marcaba un "chulito" en la planilla de calificaciones, signo de que el niño había cumplido la tarea, así hubiera puesto una coma de puntuación después de "madre", trastornando bastante la sintaxis de la última línea. Pero no se le pasó por la cabeza felicitarlo como a los otros dos por tener también una madre tan humana y tan real como el mundo donde él había nacido y estaba viviendo.
Era claro también que el chico inteligente entendía bien la importancia de resaltar la existencia excepcional de las madres mediante ese verso trillado "madre no hay sido una", sólo que a él le había tocado precisamente una gustosa de la cerveza y de otras tentaciones mundanales. No era por lo visto una mujer de amores poéticos, con credenciales celestiales. La maestra lo entendería después, cuando en su alcoba, en el colchón, reconocería que las madres en su mayoría son mujeres con cualidades naturales y con defectos sobresalientes, pero que cumplen con sacrificio su papel en la crianza y en la formación de su prole, tal como inclusive lo hizo la de ella, cuya tumba visitaba seguido.
Al día siguiente, entonces, felicitó al muchacho por su creatividad y por tener una madre especial, alegre y, sobre todo, muy enérgica.

martes, 1 de mayo de 2012

ESTA SEMANA EN CIRCULACIÓN EL OBSERVADOR 17

Aquí te adelantamos la portada
de la edición correspondiente al
mes de mayo...
(Dirás con razón que ya era tiempo, que la espera había sido de casi dos meses. ¡Qué pena! Hubo ligeros contratiempos que después les comento! 

domingo, 22 de abril de 2012

UN POCO DE HUMOR


             Llega un pastuso a una tienda y dice al dueño: “¡Señor véndame ese televisor”
El señor le responde: “¡No se lo vendemos a pastusos!”
Entonces el pastuso sale y vuelve disfrazado de bumangués y pregunta:  “Dígame, ¿vende ese televisor?
  Y el señor responde:  “¡No se lo vendemos a pastusos!”
Al otro día regresa disfrazado de argentino y dice: “¡Che, le compro ese televisor!” 
Y el vendedor responde: “¡Le repito que no se lo vendemos a pastusos!”
El pastuso intrigado le pregunta entonces al ventero: “Señor, ¿por qué siempre usted me ve cara de pastuso así me disfrace?
Y el tendero le contesta: “Muy fácil, porque ese no es un televisor, ese es un microondas”

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Una vez un zorro gringo por venir a toda carrera le pegó a un burro. Pero como era educado se disculpó con él diciéndole: “I am sorry”. A lo que el burro colombiano contestó: 
      “I am burri”

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Un estudiante empieza a trabajar en un supermercado durante sus ratos libres. En su primer día su jefe lo saluda amablemente, le da una escoba y le dice:
        -Primero quiero que barras. 
        -Pero soy estudiante de Once, de un colegio muy importante de Girón. -le responde el joven sintiéndose ofendido en su dignidad.
        -Lo siento, no lo sabía -Le replica con una sonrisa el patrón:
        -Ya entiendo. Entonces dame la escoba y te enseño cómo es que se barre.

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-Doctor, -le comenta un loco a su psiquiatra- mi problema es que tengo complejo de perro. 
-¿De perro? Y ¿desde cuándo le ocurre? 
 -Desde cuando era un cachorro.

lunes, 12 de marzo de 2012

¡POR FIN LA EDICION 16 DEL OBSERVADOR


EL LIDERAZGO NO SE IMPROVISA


Desde pequeños los estudiantes deberían ir descubriendo para qué son buenos y cómo ir desarrollando a la par sus aptitudes de emprendimiento, de servicio y acción en favor de los demás, porque el liderazgo NO SE IMPROVISA... 

El otro día en la sala de profesores, (donde hay alegría, se habla mucho, se oye de todo, y ––con el perdón de las excepciones–– se hace poco), estaba tratando de escribir este editorial para el OBSERVADOR 16, ––cosa que me cuesta bastante–– sobre la importancia de descubrir y fomentar el potencial del liderazgo en los estudiantes, cuando de pronto se me puso de espaldas, por delante, una de nuestras más eminentes profesoras, mientras alguien la saludaba efusivamente diciéndole con cariño: “Hola, Merceditas”. A lo cual, yo, que tenía la visión reducida de la sala por culpa suya, comenté en voz alta, emocionado: “¿Merceditas? ¡Qué Merceditas! ¡MERCEDOTAS!
Todos lógicamente nos sonreímos un rato, mientras mi cerebro andaba en busca de ideas para sustentar por qué la potenciación del liderazgo estudiantil no sólo beneficia a la democracia escolar, sino que viene siendo la flor y nata de cualquier proyecto educativo, que justifica y valora precisamente a las  respectivas Instituciones, por cuanto prepara a los estudiantes para sean, ante todo, líderes de su destino, agentes de cambio para su entorno y manejadores eficientes de sus competencias humanas.
Estaba medio centrado en estas ideas cuando entró a la sala la única profesora que ostenta título nobiliario de reina, en el colegio, en razón de su apellido “Reyes”, “coronada” en consecuencia... precisamente desde el nacimiento, ––para que no piensen, malpensados, en otra cosa–– Y, para más señas,  seguidora y admiradora no tanto de mis atributos, sino más bien del OBSERVADOR, y quien también, con otras atractivas compañeras, guía y comanda a la legión de los chiquitines, criaturas fogosas quienes desde esas instancias de su formación, pienso yo, ya deberían ir descubriendo para qué son buenos y cómo ir desarrollando a la par sus aptitudes de emprendimiento, de servicio y acción en favor de los demás, porque el liderazgo NO SE IMPROVISA, sino que se construye desde la cuna, y se debe ir fortaleciendo en el hogar, en el colegio, mientras se va subiendo de curso y a medida que se exponen a su entorno y a su respectiva problemática. No se improvisa, por lo tanto, en el último día de la vida ni tampoco en el último año de colegio.
 Estaba así medio pensando en el asunto cuando descubrí a las dos únicas chicas que se atrevieron a lanzarse de candidatas a la personería este año.  Estaban las dos bellezas pegando en las paredes su publicidad política no pagada en un intento por conquistar votos a punta de caras felices y muchas promesas escritas.
Y, en esas, al atisbar los campos a través de la ventana ––como dicen por ahí los que atisban a la sociedad y al medio ambiente, se me dio por pensar que tal carestía de candidatos se debe seguramente a que no hemos preparado bien el terreno, o sea el clima escolar, no se ha abonado ni propiciado el surgimiento y el desarrollo de tan selecta y fecunda raza de líderes estudiantiles. Eso por una parte; y, por otra, la experiencia ha demostrado contundentemente que la labor registrada por los elegidos en el mayor cargo estudiantil, ha resultado por tradición opaca y nada digna de recordarse. ¿Culpa de quién? No te pongas a la defensiva: No es tuya ni mía.
Estando en estas apesadumbradas consideraciones entró a la sala, el profesor emperador, a quien yo saludo con respeto y en posición marcial, exclamando: "¡Ave, César!" A diferencia de los dictadores romanos, es abogado y promotor de la democracia escolar. Y él sabe bien que nos toca la tarea de descubrir y de impulsar una nueva generación de líderes estudiantiles, con mente libre, creativa y honesta, pensantes y devotos del bien común, que tomen parte efectiva en la solución de los problemas escolares, y que sobre todo, sean practicantes fervientes de la democracia.
Me parecieron celestiales estas últimas palabras, muy aptas para los ángeles y muy propias de político experimentado en el manejo de la demagogia electoral.
Pero las escribí con gusto en virtud de la esperanza en las utopías que a todos nos fascinan; y con ellas, no ocurriéndose más por el momento,  me dispuse aliviado a concluir el editorial de esta edición.

miércoles, 29 de febrero de 2012

HUMOR BREVE


Un machista le comenta a otro, (Con mucha razón, por supuesto):
·  ¡A las mujeres no hay que pegarles... es inútil, ni así entienden!


·Un paciente muy sano, -mejor decir: zanahorio- le consulta a su médico:
  -Doctor, ¿lograré llegar a los noventa años? 
-¿Usted viaja? No. 
-¿Se divierte mucho? No. 
-¿sale con chicas? Tampoco. 
-¿Le gusta comer bien? No. 
-¿Lee y estudia demasiado? Menos. 
-¿Entonces para qué quiere llegar a los noventa?


· Aquella bacterióloga era tan antipática que cuando miraba por el microscopio, los microbios le sacaban la lengua.


· ¿De qué raza es su perro? -Es un perro policía. -¿Pero por qué no ladra? -Es que pertenece a la policía secreta.


· Me insultó diciéndome que yo era un caballo. -¿y tú qué hiciste? -Pues de la rabia relinché y le di una patada.


· ¿Cómo se siente Gustavo en la clase? -De maravilla, se siente como pez en el agua. -¿Y qué hace? -Pues Nada.


· En el manicomio: -Mire, aquél se volvió loco porque Leonor no quiso casarse con él. 
–¿y el otro loco?
-¡Pues, ya puedes suponer: Ese fue el desventurado que se casó con Leonor!

domingo, 19 de febrero de 2012

DIEZ REGLAS PARA SER UN BUEN NOVIO


Las chicas han establecido una especie de decálogo sobre los "deberes" del novio ideal. Deberíamos conocerlo y PRACTICARLO.

1. QUÉ SEA UN HOMBRE DE DETALLES
“No se olvida de las fechas importantes y tiene muchas delicadezas, como enviar flores, regalar chocolates y sus regalos son siempre muy personales y únicos”, afirma Natalia.
Fabiola complementa esto y dice: “Me encanta un hombre que te sorprende siempre, que te deja una nota en la billetera cuando te vas de viaje o te dedica una tarjeta  que diga "simplemente te amo”.

2. QUÉ SEA BUEN CONVERSADOR
“Es capaz de dialogar de manera interesante, de intercambiar ideas y está abierto a opiniones distintas; además escucha lo que una dice y lo retiene”, dice Florencia.
Ella añade: “Que se lleve muy bien con tu familia, que converse, bromee y hasta arme salidas con tu familia”.

3. QUE DEFIENDA LO SUYO
“No es posesivo ni te trata como objeto de su propiedad, pero deja en claro frente al resto que tú eres su pareja y que una no anda sola. Te protege siempre”, cuenta Susana.
Cecilia afirma: “Es capaz de irse a los puños por defender el honor de una, aunque siempre buscará primero una vía pacífica para resolver las situaciones”.

4. QUE MIRE Y ADMIRE, PERO SEA FIEL
“Es discreto al admirar la belleza de otras mujeres, es decir, no da vuelta la cabeza mirando a otra, no se queda pegado admirando a otra, no hace comentarios del tipo “Cómo está de buena esa mujer” delante tuyo, y menos en público”. Además me prefiere antes que a todas”  Confiesa Ruby.

5. QUÉ SEA PIROPERO CON UNO NO CON TONTAS QUE PASAN
“Te piropea cada cierto tiempo y te sorprende con alguna expresión creativa”, dice Cecilia, con lo que Florencia concuerda: “Siempre dice piropos a su novia: Que se viste linda, que tiene un corte de pelo lindo, que le encanta tú figura  etc”. Susana opina de manera similar:
“Siempre te encuentra bonita pero unos días es más efusivo en demostrarlo, lo que le da veracidad a sus comentarios. Claro que no se lo debe estar diciendo a tantas tontas que pasan.

6. QUE ESTÉ PENDIENTE DE TI, SEA DETALLISTA Y “BOTADO”
“Llama varias veces al día solamente porque te echa de menos o quería escuchar la voz de una”, señala Andrea, a lo que Florencia agrega: “Es importante que sea atento, que te llame durante el día para saber cómo estás y que te mande besitos para todo el día, que pague la cuenta del restaurante, que te abra la puerta del auto…”.

7. QUÉ SEA UN
CELOSO MODERADO
“Te cela un poco, pero en su justa medida, lo justo y necesario para sentir que a una la quieren con exclusividad, pero no con obsesión o paranoia”, dice Diana Milena. Con esto concuerda Yurley: “Te hace sentir que le importas y que te quiere para él, pero no te arma escándalos ni te achaca aventuras de amor con otro. Sabe que sí estás con él es por algo, pero no se muestra absolutamente confiado.

8. QUÉ SEA “SOCIO” COMPLACIENTE
Para Ligia es que “esté del lado de una y sea leal. Y en cualquier discusión, conflicto o mal entendido con otros, él te apoya y defiende”.
Sindy agrega: “Que sea cómplice en lo bueno, que guarde contigo secretos divertidos que nadie más sepa. Que comparta gustos, que forme equipo contigo, que te satisfaga los buenos caprichos”

9. QUÉ SEA HOMBRE Y  NIÑO A LA VEZ
“Tiene su lado de niño, que permite de vez en cuando tomar del pelo y hacer bromas sin que nadie se ponga bravo” dice Amparo.
Olivia indica: “Que sea divertido, no seriote y amargado, que ría, se mueva y baile” .
María Luisa añade: “Que no sienta que es ridículo jugar como niños o hacerse cosquillas, jugar a las escondidas y al “beso robado”.  El juego siempre puede llevar a algo mejor”.

10. QUE DEMUESTRE LO QUE SIENTE...
Mayra explica: “Que no sea callado, sino cariñoso y demostrativo y que no tenga miedo ni vergüenza de demostrar sus sentimientos en público, sin ser meloso tampoco”.
Mayerly por su parte agrega, “que sea romántico, que te diga cuánto te necesita y te ama. Y que le guste estar a solas contigo para hablar sólo de nosotros. Finalmente, que te reconozca el derecho a ser prioridad en su vida”.


LA TRAMPA ES PARA TODOS


 Cuando el ratoncito descubrió la trampa donde podría terminar trágicamente sus días, corrió espantado donde los amigos en busca de su apoyo moral y material: Uno tras otro, indiferentes, fueron sacándole el quite a su problema hasta que ––lamentablemente–– pasó lo que tenía que pasar...
Versión Lebb para el OBSERVADOR 16

Cuenta la fábula que un día un ratón, a través de la puerta de su madriguera, observó que los dueños de casa, un granjero y su esposa, habían recibido un paquete especial que contenía nada más ni nada menos que una sofisticada trampa para estrangular indeseables ratones.
Horrorizado hasta los huesos, corrió por toda la estancia, pálido de miedo en busca de sus amigos, gritando que con la presencia de aquel siniestro mecanismo en la casa, había llegado el fin del mundo. La primera en recibir la noticia fue la gallina en el corral, la cual se le quedó mirando con ojos prepotentes que parecían decirle:
––¡No exageres! Yo no veo que eso constituya para mí un gran problema. Para ti, tal vez. Pero, ese hecho de que los patrones hayan traído una trampa para ti, no representa para mí ninguna amenaza. Me resbala. Y ahora ––lo despachó de una–– piérdete porque tengo cosas que hacer ––y siguió picoteando los maíces del suelo.
El ratón entonces se fue donde el marranito y le comentó muy preocupado el asunto: ––¡Amigo mío, han traído una ratonera a la casa, ¿sabes lo que significa para nosotros?
–– ¿Para NOSOTROS? Eso es mucha gente ––se admiró el marranito–– ¿Y una ratonera? Por favor, ––le replicó el cerdo sin inmutarse lo  más mínimo" "–– Eso a mí no me desvela ni me asusta. Tú si deberías cuidarte el cuello. Y ahora ––lo apartó con una pata–– discúlpame, porque tengo que revolcarme un poquito en el barro. Me lo recetó la bonita veterinaria de la vereda.
Sin darse por vencido, el ratoncito fue donde el toro que pastaba felizmente junto al arroyo, y le contó también la noticia de la ratonera que habían comprado los dueños de la granja. Ante lo cual, el mamífero lo miró con esos ojos grandes y fríos, y mientras rumiaba las frescas yerbas, le replicó:
––Muuuy interesante tu problema, pero a mi no me toca. Me preocupan más las noticias sobre las fiestas bravas, la prohibición del toreo y esas cosas... ¡Tú sabes!  Así que te vas por donde viniste, porque no quiero ni puedo hacer nada con respecto a tu caso. –– Y, lo despachó de una.
Entonces el ratón, sin insistir más buscando otros amigos, volvió a su madriguera desanimado, desilusionado y, lógicamente, muy hambriento. La sola presencia de la trampa montada frente a su modesta residencia lo llenaba de estremecimiento y estrés. Resolvió además no salir en toda la noche para no exponerse al peligro.
De todas maneras sucedió algo espantoso esa noche. A la madrugada, se oyó un estruendo similar al de una ratonera cuando se dispara y ahorca con su gancho metálico a un roedor comilón. La mujer del granjero fue la primera en despertarse y movida por la curiosidad propia de su género salió corriendo para ver seguramente la agonía de la primera víctima. Para su mala suerte, la oscuridad no le permitió ver que allí no se hallaba ratón alguno, sino una serpiente venenosa medio enganchada a la trampa por su cola, la cual furiosa saltó en un segundo a los grandes muslos de la madrugadora a clavarle sus colmillos mortales.  Con los gritos de la mujer, acudió el granjero muy asustado y, tras darle garrote al reptil, la llevó rápidamente al hospital, donde para bien suyo lograron estabilizarle los signos vitales. Al regresar a casa, sin embargo, le continuó la fiebre y la debilidad, por lo cual el granjero, así como se lo había sugerido el médico, determinó prepararle caldo de gallina, de gallina bien alimentada con maíz. Entonces fue un verdugo, cogió la gallina,  le tiró el pescuezo e hicieron caldo para el desayuno y después sancocho para el almuerzo.
Con todo y eso, la mujer no se recuperaba de la picadura. En seguida, uno de sus consejeros le sugirió que también le dieran a la paciente carne frita de cerdo gordito. Y él, ni corto ni perezoso, mandó otro verdugo con un cuchillo a la marranera, donde estaba revolcándose el otro amigo del ratoncito. Y lo sacrificó, inmediatamente.
A pesar de tantos cuidados y ruegos, la mujer, al cabo de unos días, de todas maneras se murió. Y como el granjero era tan popular y apreciado por sus paisanos, vino muchísima gente al entierro y él tuvo que darle comida y hospedaje a toda esa muchedumbre. Para ese efecto, entonces, también llamó a uno de sus empleados para que llevara al matadero al toro cebado que ya no pudo, en consecuencia, seguir pastando feliz junto al arroyo.
Por su parte el ratoncito, seguía muy conmovido y triste los acontecimientos de la granja, sin poder hacer nada para evitarlos. Pero, para tranquilidad suya, porque no hay bien que por mal no venga, el hombre muy apenado y arrepentido por haber traído ese artefacto de tragedia ––o sea la ratonera–– ordenó que lo arrojaran a la basura y jamás volvieran a montar trampas en la casa. Esa noche, guardando el debido duelo por sus amigos que ya no estaban, salió campante a la despensa a llenar su barriga. Dicen que alguna vez escribió en sus memorias, al revisar aquellos tristes sucesos, que cuando a uno le hablen de problemas de otros y de peligros ajenos, sobre todo de los amigos, uno debería también preocuparse y hacer algo por ellos; porque “cuando hay una ratonera en la casa, ––así concluía–– toda sus moradores  corren peligro.”

domingo, 5 de febrero de 2012

¡VUELVE EL 
OBSERVADOR, 
EN SU TEMPORADA 
2012!


Ya nos cansaron las vacaciones y hemos decidido volver a ocuparnos en lo que realmente nos gusta e interesa...


Estarás con razón preocupado o preocupada porque hace ya un mes largo que no alimentamos este blog interlebprensa. De pronto las causas están en la abundancia de distracciones o en la presencia de otros virus que paralizan la actividad neuronal productiva. Pero creo que ya estamos superando eso.